Baños aromáticos.

El baño de hierbas es una ceremonia que nos relaja, pero dependiendo de la combinación de hierbas tendremos más efectos añadidos.

Un placer para el cuerpo, la mente y el alma...

Disfruta de tu baño en el momento más adecuado para conseguir el efecto que necesitas.

Si necesitas aliviar la fatiga física, estimular el cuerpo y eliminar toxinas, lo mejor es, sin duda un baño matinal u la temperatura ideal son los 36ºC

Por lo contrario, si lo que necesitas es relajarte, aliviar el estrés y el cansancio acumulado, lo mejor será un baño nocturno, relajante y sedante, para dormir toda la noche. Lo mejor será que la temperatura esté entre los 37º y 39ºC, para que el efecto sea perfecto.

Si lo que quieres es aliviar los músculos o las articulaciones después de un esfuerzo, de un día duro o cuando se sufre de artritis o artrosis, puedes prepararte un baño con el agua muy caliente, entre 40º y 42ºC.

Si tienes alguna duda, o sufres algun problema como tensión alta, consulta siempre con tu médico.

Después del baño, hidrata tu piel con un buen aceite corporal, como el de almendras, aguacate, germen de trigo o caléndula, entre otros... dependiendo de tu piel. Aplícalo con la piel mojada, envuélvete en el albornoz y deja que la piel se seque sin frotar, tumbada en la cama o en el sofá... con una buena infusión o un vaso de agua para reponer líquidos. Y disfruta de un momento sólo para tí...