Calendula Officinalis.

La Caléndula proviene de la región mediterránea y extendida por Europa y el norte de África.

Al igual que el Girasol, sigue la trayectoria del sol. Se orienta hacia el este en la mañana y va girando hacia el oeste al atardecer. Sus pétalos se abren totalmente cuando los rayos del sol se posan sobre ellos, para volver a replegarse al caer la noche.Sus vistosas flores, de color desde el naranja al amarillo, quedan muy bien en jardineras o en macetas y como parte del jardín.

Es muy conocida por sus propiedades antiinflamatorias, antiespasmódicas, antisépticas y regeneradoras de la piel. Resulta muy eficaz en el tratamiento de pieles irritadas o sensibles.

Es lo mejor para la piel del bebé. Cuando está irritada por el pañal, para la costra láctea, o simplemente para proteger su delicada piel tras el baño.

Yo, personalmente la uso para casi todo!!

Cuando tengo las manos secas y hasta agrietadas del frío, un buen masaje por la noche con Aceite de Caléndula.

Cuando realizo una limpieza facial, para extraer los comedones, aplico una buena capa de Aceite de Caléndula, para la extracción y luego ese mismo Aceite lo extiendo por las zonas irritadas y lo dejo actuar unos minutos, para calmar la piel.

Mezclo Aceite de Caléndula con Arcilla Verde, para aplicar una mascarilla purificante, pero a la vez, calmante de la piel.

El Aceite de Caléndula es muy eficaz  para calmar la piel después de una sesión de sol.

Muy buena en el tratamiento de eccemas y quemaduras.

En infusión es muy buena para regular la menstruación, para tratar el acné, para aumentar la sudoración, y para curar heridas abiertas.

Si dejas macerar pétalos de Caléndula en aceite, ya sea de Oliva, de Girasol, de Almendras... Tendrás un oleato, para utilizarlo sin problemas. Eso si, las plantas no pueden estar tratadas con abonos ni sustancias químicas...