Piel Grasa:
La piel grasa es la más propensa a tener poros dilatados, puntos negros, granos...
Hay que adoptar una rutina de cuidados, limpiar el cutis por la mañana y por la noche, aunque no se maquille.
Los Aceites Esenciales que ayudan son: árbol del té, bergamota, espliego (lavanda), romero, ciprés, sándalo, salvia romana, palmarrosa, manzanilla, cedro, enebro, pachulí.
Formas de aplicarlos:
Crema o Aceite hidratante: Mezclar 2 o 3 gotas de aceites de espliego y pachulí o palmarrosa, 15 ml de aceite de germen de trigo y 25 ml de aceite de albaricoque o una crema base. Usar dos veces al día y retirar el exceso a los 20 minutos.
Mascarilla: Añadir a una pasta de arcilla verde, 6 o 7 gotas, en total, de los aceites de árbol del té, bergamota y espliego.
Piel Seca:
Piel fina y poros apenas visibles. Es un tipo de piel muy delicado y frágil. Propensa al envejecimiento prematuro, a descamarse y a sufrir transtornos como la psoriasis o el eccema. También pueden aparecer venillas. Empeora con los cambios bruscos de temperatura.
Es imprescindible hidratar la piel con regularidad y protejerla del frío y del calor.
Estos son algunos Aceites Esenciales que ayudan: rosa, sándalo, neroli, lavanda, mirra, palmarrosa, benjuí y manzanilla.
Formas de aplicarlos:
Hidratación: Mezclar 2 o 3 gotas de aceite de rosa, de palmarrosa y de lavanda en 25 ml de aceite de albaricoque y 15 ml de aceite de germen de trigo o de aguacate. Aplicar con un suave masaje.
Mascarilla: Mezclar 30 ml de arcilla blanca, 10 ml de miel, 10 ml de harina de maíz, 1 yema de huevo, 5 ml de aceite de germen de trigo y unas pocas gotas de uno de los aceites esenciales que menciono arriba. Hay que dejarla hasta que esté totalmente seca y retirarla con agua templadita.
Piel Sensible y con Venitas:
Se irrita con facilidad. Por lo que hay que evitar la exposición al sol prolongada y sin ningún tipo de protección. Así mismo hay que protegerla del frío y del calor y de los cambios de temperatura. Utilizar cosméticos muy suaves.
Sus Aceites Esenciales aliados son los más suaves: milenrama, semillas de zanahoria, rosa, manzanilla, lavanda.
Formas de aplicarlos:
Limpieza: Añadir 5 o 6 gotas de los aceites de manzanilla y lavanda, 2 o 3 gotas de rosa a 75 ml de agua de rosas en un recipiente oscuro y que cierre herméticamente. Al cabo de un mes añadir 25 ml de glicerina y agitar bien. Se aplica con un algodón, mañana y noche, antes de hidratar el cutis.
Para calmar la piel irritada y atenuar las venillas: mezclar 2 o 3 gotas de aceite de rosa y de lavanda con 25 ml de hamamelis y 75 ml de agua de azahar. Empapar algodón y aplicarlo en la zona afectada. Dejarlo 20 minutos.
Hidratación: Añadir 5 o 6 gotas de aceite de rosa, manzanilla o lavanda, a 25 ml de aceite de jojoba. Aplicar a diario.
Mascarilla: Evitar las mascarillas de arcilla. Podemos aplicar la mezcla para la piel irritada y las venillas, y empapar con ella una gasa. La aplicaremos en la cara y la dejaremos actuar 20 minutos.
